¿Quién eres? Yo soy...
Lourdes siempre fue una niña inquieta, llena de curiosidad y con ganas de averiguar cómo funciona el mundo. Una de las primeras cosas que sus dulces ojos marrones descubrieron fue la gravedad. ¿Cómo? Es una pregunta divertida, pues a la pequeña Lourdes, no se le ocurrió otra cosa que tirar los tetrabriks de leche por la ventana y alucinar con la explosión y ver como la leche recorría las calles. Por suerte, nadie salió herido y de esa curiosidad nació la segunda enseñanza de una niña muy espabilada por parte de su padre. “Lourdita cariño, si tiras la leche por la ventana no podrás desayunar cola cao” Su padre mentía, una mentirijilla piadosa, pero con ello comprendió que no debía desperdiciar la comida.
Te preguntaras cuál fue la primera lección que le enseñaron a la pequeña traviesa, y es que todo está en la mente. Qué razón tenía su padre, las emociones, la creatividad, la imaginación, sentir placer, todo estaba en su cabeza. Fue en ese instante que la pequeñina se inventaba cuentos antes de incluso saber leer.
Cada vez que su madre la llevaba de paseo le pedía que le diera palabras aleatorias, y así sacaría su cuento. De esas aventuras nacieron cuentos infantiles sobre la amistad, la fortaleza, la aventura y la diversión. Su madre nunca se cansaba de escucharla y siempre la animaba a continuar.
Le regalaron cuentos, libros, comics, audiolibros, todo lo que una niña creativa podría desear. Sus peluches y sus barbies eran su medio de crear, sus primos y amigos, los testigos de su ilusión, pero a pesar de todo el apoyo que tenía la pequeña, nada era fácil en la vida, porque como predijo su padre, todo está en la mente y los problemas que le rodeaban en la escuela hicieron que su creatividad mermara, que su seguridad fuera engullida por el miedo y la lucha por su felicidad se le complicara.
Ahora, Lourdes, hecha toda una mujercita sigue luchando por sus sueños, creando historias para pocos testigos, pero con la meta de echar a volar y poder mostrar lo que es capaz de hacer. Y con esto una tercera lección aprendida que es “los sueños solo se cumplen si trabajas en ellos y nunca te rindes al miedo.”

Precioso❤️
ResponderEliminarMuchas gracias, fue un ejercicio que nos recomendó la psicóloga y poetisa Amada Blasco *_*
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